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Los videojuegos son un mundo caro y cerrado, pero poco a poco son más incluyentes

Videojuegos cerrados y caros, pero cada día más incluyentes

En inglés existe un término llamado gatekeeping el cual es difícil de traducir, pero fácil de explicar. Digamos que es el cadenero del antro que por tu apariencia o estado socioeconómico te permite o no acceder al sitio que resguarda. Este ejemplo sucede perfectamente en los videojuegos, especialmente cuando hablamos de que se trata de un pasatiempo caro.

De seguro dirás: “no me digas Internet Explorer”, sin embargo, a veces el privilegio de algunos hace que olvides la carencia de otros y que entremos al desdichado debate de que para ser un gamer es necesario desembolsar 5 mil pesos al año y si no lo haces, estás fuera de la ecuación.

 Lo primero que debes saber es que la palabra gamer es solo una casilla en una tabla de Excel de un marketero que clasifica a las personas por sus gustos y les vende algo adhoc. Lo mismo sucede con los boomers, centennials o generación X. Basta ver la conferencia de Adam Canover en la que describe perfectamente por qué los millenials no existen.

Ahora bien, todos los seres humanos tienen la naturaleza de jugar, eso lo hacen desde bebés y hasta la fecha hay quienes usan naipes o fichas de dominó o, en su defecto, una consola de videojuegos. La cuestión es que siempre hay que poner etiquetas, si no, no tiene chiste y no perteneces a un grupo selecto de gente que gasta mucho dinero al año en títulos que ni acaba por falta de tiempo.

Latinoamérica, siempre consumidores y amantes de la piratería

De acuerdo con datos revelados por Statista, se espera que las ganancias de los videojuegos en Latinoamérica alcancen los 3.6 mil millones de dólares para 2023. Hasta 2018, la cifra estaba en 2.23 mil millones y en aquel entonces el cetro del mercado rey le pertenecía a México, luego estaba Brasil y después Argentina.

Hoy, curiosamente, Brasil es el que manda – y por mucho – dejando detrás a México y luego a Colombia. Todo cambia en 4 años, las economías, el consumo y el apoyo, sin embargo, el crecimiento es constante y eso es algo que no debemos perder de vista. Sin embargo, a la sombra de estos números siempre aparece la siempre controvertida piratería.

Los videojuegos en Latinoamerica
The King of Fighters fue una de las arcades más pirateadas durante la década de los 90s.

Desde los famosos juegos de Family hasta el flasheo de los PS3, pasando por todas las consolas a las que se les podía poner un chip, la piratería siempre ha estado en la región. No fue hasta que se mejoraron los canales de distribución que pasaron del mercado gris a los negocios más formales, que ya no solo estaba la opción barata de la piratería. Podías vender, cambiar o hasta rentar juegos originales y eso, de alguna manera ayudó a la industria.

Al momento de que Steam regionaliza sus servicios, las cosas cambian para el negocio de los videojuegos en muchos países y muchos títulos impagables en dólares, se vuelven más accesibles gracias a que ahora están cotizados con la moneda local. Digamos que todo esto fue un proceso largo y tendido, pero de alguna manera funcionó, aunque tampoco resolvió el problema.

En estos momentos, los videojuegos y Latam son algo más que PlayStation, Xbox o Nintendo

Al inicio de este artículo hablamos del gatekeeping y los videojuegos y cómo te van a decir que, si no tienes consolas, juegos físicos y demás, no eres todo un gamer lomo plateado, sin embargo, Latinoamérica se cuece aparte en este tema gracias a la llegada de los juegos móviles y que cada día estos dispositivos son más accesibles en la región.

Producciones del nivel y desarrollo de Free Fire que funcionan en casi cualquier teléfono generaron un público cautivo que solo necesita una conexión wifi en casa para jugar. Ya perdimos la cuenta de todas las veces que nos preguntan por diamantes que no tenemos y nos gustaría regalar.

Nintendo PlayStation Xbox videeojuegos

El mercado en nuestra región va más allá de las consolas que, si bien tienen una buena parte del pastel, generan mucho dinero solo porque son costosas, sin embargo, con poca inversión, muchos están jugando y disfrutando de la experiencia móvil, ya sea con títulos battle royale o con desarrollos muy sencillos que también son entretenidos.

Las opciones ya están frente a muchas personas, solo que no quieren verlas porque quieren que el círculo se mantenga cerrado en un grupo de usuarios que, pues quieren que se mantenga así.

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Game Pass y PlayStation Plus Extra, las solución para combatir el FOMO

Okay, de seguro ya te preguntaste qué es el FOMO. En inglés significa Feeling Of Missing Out, o algo así como: el temor de quedarse fuera. Ya sabes, porque salió X juego y todo mundo lo está jugando menos tú. Pero eso no debería preocuparte, porque pues déjame decirte que no son carreras.

La solución, al menos para una buena cantidad de jugadores, es contratar servicios como Game Pass o ahora el nuevo PlayStation Plus. Estos te dan acceso a un robusto catálogo de títulos de todas las variedades. Obvio, la de Microsoft es la más atractiva porque incluye sus exclusivas desde el primer día y el de Sony, bueno, ese te da algunos exclusivos que ya tienen rato que salieron.

Finalmente, la tarea de ambos servicios, aparte de fortalecer a sus respectivas marcas, es dar opciones a los jugadores para que puedan jugar sin mayor problema. También podría meterme con el tema de la nube, el cual tiene muchos beneficios para los videojuegos, pero, este servicio no está en todo Latam y sería injusto abordarlo.

Pensar en estos momentos que los videojuegos siguen siendo mismo Club de Toby de hace 30 años significa no abrir los ojos ante lo obvio, que es que cada día están al alcance de más personas y que no importa la plataforma, finalmente se trata de disfrutarlos, ya la responsabilidad del negocio recae en los ejecutivos de cuello blanco que cobran sueldos millonarios y a los que no les importamos ni tantito.

Mejor preocúpate por jugar y hazlo desde donde quieras.