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La escena indie en los videojuegos sigue creciendo cada día más, y en pleno invierno, pareciera que los títulos nuevos emergen de la nieve. Hoy traemos uno con una propuesta interesante. Lysfanga: The Time Shift Warrior es un juego hack n’ slash de estrategia, desarrollado por Sand Door Studio, y publicado por SPOTLIGHT – un sello editorial externo de QUANTIC DREAM, y ciertamente brinda un giro algo peculiar al género–.

Te presentamos los detalles a continuación.

Lysfanga: The Time Shift Warrior: ¿De qué se trata?  

Hace mucho tiempo en Antala, dos facciones rivales – Mayura y Balara – dieron forma a las tierras a través de un conflicto. Eventualmente, después de años de guerra, llegaron a una tregua, aunque la paz no duró mucho tiempo. Tras la invasión de criaturas misteriosas –que la gente comenzó a llamar Raxes – el reino de Balara sucumbió rápidamente. Como última esperanza, la Reina de Mayura –Qhomera– fue sujeta al “Ritual de Ascensión”, siendo así convertida en una diosa.

Con un nuevo poder adquirido, Qhomera congeló en el tiempo a ambos reinos, atrapando todo dentro de ellos, y evitando así que escapasen los Raxes. Tras frenar la invasión, Qhomera desapareció, dejando ambas ciudades encapsuladas en el tiempo por siglos.

Los sobrevivientes de esta catástrofe escaparon y fundaron un nuevo reino. Ahora, con cada generación, el reino es bendecido con un protector –en otras palabras, con un guerrero único conocido como Lysfanga, que tiene como deber pasar sus poderes a la siguiente generación–. 

No obstante, algo cambia de manera inesperada y resulta que el nuevo Lysfanga desemboca en gemelos: Kehör –con increíble maestría en la magia–, y tú, que encarnarías a Imë – que posee una afinidad y fortaleza impresionantes en el uso de la espada–. Llegado el momento de aceptar sus deberes como Lysfanga, tu hermano, Kehör, desaparece súbitamente, volviendo tuya únicamente la responsabilidad.

Años más tarde, la gente del reino despierta aterrorizada, con el brillo dorado que mantenía la invasión atrapada en el tiempo, ahora invisible en el horizonte.

Desde el viejo continente, la voz de Qhomera te llama. Tu viaje comienza aquí.

Fuente: SPOTLIGHT

Tras llegar a Mayura, Imë (tú, el jugador) se encuentra con una ciudad sorpresivamente preservada, y por supuesto, los enemigos no tardan en dar la bienvenida, con Raxes en cada rincón disponible, Imë se ve forzada a pelear desde el principio, pero tras fallar al primer intento, Qhomera se le presenta de manera inesperada, brindándole una nueva arma, el poder de volver el tiempo, dejando sombras de sí misma para pelear junto a ella.

Imë hace uso de esta herramienta para avanzar por la ciudad abandonada, hasta que, sorpresivamente, encuentra a su hermano, Kehör, del que tiene años sin saber – no dejó rastro de dónde estaba ni de qué había sucedido que propició su ausencia–. 

Kehör no le da una bienvenida muy agradable; además, le “sugiere” que abandone la ciudad. Cuando Imë se niega, Kehör, mostrando una aparente alianza con los Raxes, ordena que la detengan si decide proceder.

¿Qué podemos esperar de los matices temporales y narrativos de la historia? 

Hablar de la historia de Lysfanga es algo complicado, el universo establecido muestra profundidad y pensamiento detrás de cada uno de los detalles, pero no consigue anclarte realmente, los guiños están ahí pero no logran generar curiosidad. 

En ocasiones incluso termina mostrándote más acerca del pasado de los lugares que estás explorando, detalles que nos conectan con el presente de la historia, pero no tienen una estructura que invite a explorar. Tampoco tiene personajes muy atractivos ni de matices originales, su presentación es ligeramente ausente; el único punto de interés parece ser tu hermano y el porqué de sus acciones actuales, lo cual resulta insuficiente para despertar curiosidad en el desarrollo de la historia general y particular.

Fuente: SPOTLIGHT

Lysfanga: The Time Shift Warrior: Las mecánicas y sus matices principales

Como lo mencioné al principio, Lysfanga: The Time Shift Warrior tiene mecánicas peculiares y dignas de explorar dentro del género, siendo un juego de estrategia y hack n’ slash; sí, en este orden.

Comencemos por lo básico, Imë es una guerrera que porta una espada, y contamos con dos botones para hacer uso de ella. Estos ataques son el pan y mantequilla para hacer daño, por lo cual pasarás un buen rato presionando ambos. 

Si bien no son ataques muy variados, esto es común en los hack n’ slash, debido a que se centran más en tu habilidad para controlar y eliminar grupos grandes de enemigos. 

Con fundamento en la historia, tu siguiente habilidad es volver en el tiempo, creando clones del pasado en el proceso. Estos clones recrearán tus acciones desde el inicio del combate hasta el momento en que decidas regresar el tiempo, dándote así un “aliado” que disminuirá tu labor para despachar enemigos. Esta habilidad puede ser mejorada progresando por el juego, o encontrando secretos  para incrementar el número de clones que puedes crear.

Fuente: SPOTLIGHT

Es importante notar que tienes un tiempo límite para terminar el combate, de lo contrario, el portal por el cual emergieron tus enemigos detonará y fallaremos el desafío.

Por último, contamos con dos botones de habilidades. Estas se desbloquean conforme avanzamos el juego, y tienen usos distintos, como un ataque a distancia, o una explosión que acercará a los enemigos dentro del rango. Ambos botones cuentan con una categoría distinta de habilidades, y estas no se comparten entre sí, así que sólo puedes utilizar una habilidad por botón a la vez, por lo cual tendrás que elegir la ideal antes de iniciar el combate.

Las batallas en Lysfanga se manejan en forma de escenarios de combate, en los que podrás observar el posicionamiento de enemigos y obstáculos antes de iniciar el enfrentamiento. Esto te permitirá planificar cómo despachar a los enemigos sin fallar, o cómo hacerlo en tiempo récord. También puedes repetir los desafíos en caso de que quieras disminuir tu tiempo. 

El combate puede tornarse algo repetitivo al principio, pero mejora con rapidez, mientras desbloqueas más habilidades, y surgen más tipos de Raxes y escenarios de combate. Debido a ello tendrás que empezar a tomar en cuenta realmente cuántas copias tienes disponibles.

Fuente: SPOTLIGHT

Los escenarios que rompen el tiempo

Los visuales del juego son simplistas pero atractivos. Gracias a su cámara perspectiva, la calidad entre modelos y texturas no te deja precisamente decepcionado; además cabría destacar que la constitución del escenario es suficiente para compensar por ello de ser necesario, tiene una excelente ambientación y representación de la ciudad en ruinas, además evita que aparezcan espacios descolocados del concepto esencial. 

El diseño de los personajes sigue la tonalidad del resto de los visuales, y aunque el arte es consistente, esto no es precisamente agradable, ya que cuentan con poca variedad y diseños no tan memorables de los mismos; de nuevo, a excepción de los que constituyen el “lore” del juego.

En cuanto a la dirección de audio, podemos empezar por hablar acerca de la música, que ambienta perfecto la temática de Lysfanga, desde que ves el menú de inicio puedes sentir el drama y el conflicto, con un toque de epicidad y antigüedad, y mientras avanzas el juego, este sentimiento por la música sólo se refuerza.

Entre las decisiones dudosas que se tomaron, se encuentra en primera instancia un efecto de eco, que puede parecer menor, y tal vez hasta olvides que está ahí en algún punto, pero indudablemente lo escucharas en todo momento, ya que no hay acción que no lo produzca, y este persiste zona tras zona, es un toque interesante de ambientación que si bien va acorde con la temática de ciudad abandonada, se puede tornar algo molesto con el pasar del tiempo. 

Como último tema, me gustaría mencionar la actuación de voz.

Nunca es sencillo criticar la actuación porque hay muchos factores que afectan la entrega de una línea (dirección, casting, etc.), y puede que este sea el caso en Lysfanga, ya que los diálogos tienen una entrega inconsistente, entre sobre-dramatizados o simplemente teatrales, y el impacto que tiene el estilo varía de personaje en personaje –aunque, cabe destacar que tu amigable nuevo compañero de viaje es el único en el que funciona bien la secuencias de diálogos–. 

Fuente: SPOTLIGHT

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¿Deberías darle una oportunidad a Lysfanga: The Time Shift Warrior?

Lysfanga: The Time Shift Warrior es una entrega interesante, una propuesta bastante intrigante en cuanto a la narrativa de la temporalidad y digamos que da matices para el género, además de tener mucho potencial en cuanto al desarrollo de la misma –de seguir trabajando sobre el mismo concepto y con la misma pasión que se demuestra en el proyecto, podría llegar a ser una de las joyas del indie, aunque por desgracia, por ahora no ha sido una experiencia cien por ciento buena, ya que sí tiene algunas inconsistencias en cuestión de calidad–.

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Jugamos Lysfanga: The Time Shift Warrior en PC con un código proporcionado por un representante de Quantic Dream en nuestra región.