TierraGamer - Noticias de Videojuegos, Anime y Cultura Geek

Orpheus: To Hell and Back no te desciende a los infiernos, pero sí a una época donde todo era más sencillo

Orpheus: To Hell and Back nos muestra que el mito griego de Orfeo y Euridice llega en un formato que ni los mismos dioses se hubieran imaginado.

vistas

  1. Inicio
  2. >>
  3. Reseñas
  4. >>
  5. Orpheus: To Hell and Back no te desciende a los...
Compartir:
Orpheus: To Hell And Back
Overall
81%
81%
  • Mecánicas de juego - 89%
    89%
  • Historia - 80%
    80%
  • Música - 75%
    75%
  • Gráficos - 80%
    80%

Summary

Orpheus: To Hell and Back no intenta reinterpretar el pasado; simplemente lo reconstruye. Encuentra su mayor fortaleza en la fidelidad con la que recrea la filosofía de diseño del Game Boy. No busca ser el título indie que venga a revolucionar la escena, sino uno que explota la nostalgia desde una perspectiva distinta.

  • Genero: RPG
  • Plataforma: PC
  • Estreno: 12/07/2026
  • Publicador: Alunite
  • Desarrollador: StudioLoading, Kibou Entertainment, Alunite

Orpheus: To Hell and Back, desde fuera, pareciera un título que se quedó perdido en algún punto de la historia de los videojuegos. En una época donde el mundo era muy diferente y los videojuegos también: historias más sencillas, mecánicas que distaban mucho de la complejidad actual y una dificultad suficiente para mantenernos pegados a la consola durante horas.

Sin embargo, lo interesante es que no se trata de un juego de hace 35 años para Game Boy, sino de un título desarrollado por StudioLoading que rinde homenaje a una etapa más simple del gaming al combinar una inspiración tan conocida como los mitos griegos con la estética retro de la portátil de Nintendo.

¿Qué propone Orpheus: To Hell and Back?

Orpheus: To Hell and Back es un título que mezcla aventura y puzzles en una experiencia que, aunque breve, supone un buen desafío. El juego no pretende construir una historia complicada y toma inspiración directa del mito griego de Orfeo y Eurídice. Aquí se nos cuenta la relación entre ambos y cómo ella muere tras ser mordida por una serpiente. Es entonces cuando Orfeo, con lira en mano, desciende al inframundo para buscar a su amada.

Las mecánicas de Orpheus: To Hell and Back son sumamente sencillas. Orfeo cuenta con su lira como el único objeto necesario para esta importante misión. Esta permite interpretar tres canciones distintas, cada una con un efecto especial: empujar a los enemigos, atraerlos o dormirlos. Aunque el juego no explica completamente todas sus mecánicas, es labor del jugador encontrar la manera de usar la música para seguir avanzando. En ocasiones, el objetivo será asegurarse de que los enemigos de la pantalla desaparezcan; en otras, obtener una llave para acceder al siguiente cuarto o simplemente empujar una piedra para activar un switch que permita continuar.

Orpheus: To Hell and Back, jugabilidad
Fuente; StudioLoading

Como es de esperarse, cada cuarto incrementa la dificultad de los desafíos. En ocasiones habrá enemigos inmunes a nuestra música, por lo que será necesario encontrar otras formas de eliminarlos. La sensación que dejan los puzzles me recordó mucho a los primeros títulos de The Legend of Zelda, aunque con un grado de sencillez mayor.

También te recomendamos: Scott Pilgrim regresa con una inesperada secuela y ya mostró a su nuevo villano


Cada cierto número de cuartos nos enfrentaremos a diferentes jefes durante nuestro descenso al inframundo, y estos combates pueden llegar a ser complejos. Con Orfeo contando únicamente con cuatro corazones, perder contra un jefe significa volver a comenzar desde unos cuantos cuartos atrás, ofreciendo una experiencia muy de la vieja escuela.

En el apartado visual, StudioLoading logra recrear la experiencia de principios de los noventa de una forma lo más cercana posible. En general, todos los sprites, las animaciones de los enemigos, los escenarios e incluso la tipografía me recordaron aquellas épocas de jugar con un Game Boy. Orpheus: To Hell and Back corre de forma bastante fluida y hasta sus requerimientos son mínimos, necesitando, por ejemplo, apenas 15 MB de espacio para instalarlo. Incluso jugarlo en una PC portátil como la ROG Xbox Ally X hizo que la experiencia se sintiera muy similar, en muchos sentidos, a como jugaba en aquel entonces, aunque con una pantalla muchísimo mejor de la que podía tener hace 35 años.

Orpheus: To Hell and Back
Fuente; StudioLoading

A pesar de todos estos detalles, el título no se salva de algunos detalles que aunque menores, podrían haber hecho de esta una mejor experiencia. Si hay algo que pudo haber estado mejor en este apartado es el poco arte presente durante las pantallas narrativas, donde se muestra un pixel art que pudo verse mejor trabajado. Por otro lado, en ocasiones algunos hitboxes no están del todo bien programados, o hace falta algún elemento que explique por qué a veces ciertos enemigos pueden llegar a dañarte y, en otras ocasiones, no.

¿Vale la pena comprar Orpheus: To Hell and Back?

Siendo muy conscientes, Orpheus: To Hell and Back no es un título para todos. Es un juego que tiene dos objetivos muy claros: llevar al jugador a un momento muy particular de la historia del gaming, con una experiencia que marcó a toda una generación, y despertar la curiosidad de quienes nunca vivieron esa época. Por otro lado, si eres un nostálgico de aquellos años, cuando luchabas por jugar en la pantalla de un Game Boy sin tener suficiente luz y aun así eras feliz, este título es para ti.

Si bien Orpheus: To Hell and Back no destaca por ofrecer algo completamente nuevo, sí lo hace al entregar una experiencia retro muy bien construida desde sus bases. Para un título que puede terminarse en cerca de dos horas y que cuesta menos de $50 pesos, difícilmente sentirás que has gastado demasiado dinero.

Orpheus: To Hell and Back
Fuente; StudioLoading

¿Estás de acuerdo con nuestra calificación? No te pierdas de esta y otras reseñas suscribiéndote a nuestro feed de Google News.

Jugamos “Orpheus: To Hell and Back” en PC con un código proporcionado por un representante del StudioLoading en nuestra región.