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Durante casi 30 años Mortal Kombat se ha caracterizado por su violencia y sangre extrema, pero con esta onceava entrega demuestran más que nunca que su núcleo no solo es gore.

En 1992 salió a la luz el primer Mortal Kombat, un juego de Peleas que tenía dos principales novedades: la animación con rotoscopia usando actores reales y su alto nivel de violencia.

En ese momento fue tan impactante, que se convirtió en una de las principales razones para crear la ESRB, un organismo que se encarga de clasificar el contenido de los videojuegos de acuerdo con las edades.

Durante los siguientes años, Mortal Kombat se distinguió demasiado por la violencia y desarrolló videojuegos decentes, pero entonces llegó el estudio NetherRealm a darle un merecido “reset” a la historia y a la calidad.

Mortal Kombat 11 es el tercer título de este estudio y es simplemente el mejor juego de Mortal Kombat que se ha hecho, pero esto no quiere decir que es perfecto.

Problemas familiares

En términos narrativos, Mortal Kombat 11 se sitúa justo después de los acontecimientos de Mortal Kombat X.

Raiden decapitó a Shinnok y con esto desató la ira de Kronica, una poderosa guardiana del tiempo (y madre del pobre decapitado) que para “balancear” las cosas, le agregó más miembros al equipo de los “malos”.

Lo más interesante en la parte narrativa es que chocan dos tiempos en una sola línea temporal, es decir, veremos dos versiones de algunos de los personajes más icónicos de Mortal Kombat.

Y hablando de personajes icónicos, una de las principales quejas que saltan a la vista rápidamente es que con 25 personajes en el roster inicial (incluyendo a Shao Khan), faltaron muchísimas caras conocidas.

El juego cuenta con español latino.

A pesar de que la selección es sólida, llegamos a extrañar personajes como Reptile, Kenshi, Ermac, Sindel, Mileena y Sektor: este último es el que más nos levanta dudas, pues si bien está disponible en la historia principal y combates contra él, no es un personaje seleccionable.

¿Mortal Kombat 11 es realmente es políticamente correcto?

La campaña de Mortal Kombat, durando de 4 a 6 horas, mantiene una calidad similar a la de las entregas pasadas, pero cada vez se siente todo más justificado.

Por ejemplo, ya no parece que es una historia de una película porno donde hay situaciones ridículas que sirven de pretexto para empezar los golpes, tales como “me viste feo y por eso te voy a madrear” (te estoy viendo, Mortal Kombat (2011), sino que realmente les crees que hay una razón coherente para pelear.

Y retomando la coherencia, mucho se ha dicho acerca de los cambios en la violencia y en que las peleadoras ya están mostrando menos carne.

Estos cambios son notorios desde que enseñaron a los personajes por primera vez: sí, las peleadoras ya no cuentan con atributos tan prominentes y los múltiples trajes que tienen están más basados en protección, que en “eye candy”.

A la hora de jugarlo, esto es lo que menos notarás, pues la jugabilidad mejoró bastante y los Finishers siguen siendo tan brutales y violentos como siempre.

Mortal Kombat cada vez es más competitivo y menos “ese juego de peleas” por el que estás solo por el fanservice: definitivamente es de aplaudirse.

Un juego de pelas que jugarás por años

Ahora, vayamos a lo que realmente nos importa: la jugabilidad.

Mortal Kombat 11 se siente más lento y estratégico que sus antecesores. Además, recibió cambios que hace que los combates sean mucho más emocionantes.

El primero que notarás son los “Crushing blows”: golpes críticos y muy vistosos en cuanto a violencia que se desbloquearán a partir de ataques comunes, siempre y cuando se cumplan ciertas condiciones.

Lo segundo, que es un gran acierto, es que la típica barra de “Súpers” de Mortal Kombat, fue sustituida por dos: una para defensa y la otra para potenciar ataques.

Como podrás imaginarte, la barra de la defensa servirá para escapar de combos o usar el ambiente para huir a un lugar seguro rápidamente.

Y, sin duda nuestra adición favorita fue Fatal Blow: un especial que se desbloqueará solo cuando tengas 30% de tu salud total.

Si ambos contrincantes llegan a este nivel salud, se desata un momento muy tenso, pues si este especial conecta, se declarará oficialmente a un ganador. Por cuestiones de balance, este poder está desactivado en la última batalla.

Adicional a esto, hay finishers de los que nunca tendremos suficiente: como los famosos Brutalities y Fatalities.

Más farming que un RPG

Otra gran fortaleza de Mortal Kombat es que es simplemente el juego de Peleas más personalizable que encontrarás actualmente en el mercado.

Cada uno de los 25 personajes tiene alrededor de 60 aspectos, 90 piezas de equipo y 10 técnicas por personalizar. Además, cada pieza de equipo tiene modificadores.

El “problema” con esto es que casi todo es desbloqueable y está encerrado detrás de una nueva modalidad de Cripta, donde controlarás a un personaje genérico que tiene que resolver puzles y abrir cajas de botín hasta que se muera con un “jump scare”.

Esta modalidad es tan poco emocionante como suena, y peor cuando recordamos que las loot boxes tienen botín al azar y que necesitas una cantidad ridícula de monedas del juego para desbloquearlo todo.

Afortunadamente los desarrolladores están al tanto de este problema y aseguran que están trabajando en arreglarlo. El primer paso llegó en forma de regalos.

Mientras tanto, varios jugadores se las han arreglado poniendo a pelear a sus personajes controlados por la IA: algo que puedes hacer en diversos modos, como en las famosas Torres (donde supuestamente también bajarán la dificultad) y en línea.


En las Torres del tiempo el jugador tiene como reto ir derrotando contrincantes bajo condiciones y modificadores especiales. Para ayudar al jugador, éste puede usar ítems. La mayor queja de muchos está aquí, pues aseguran que es necesario gastar mucho en objetos para realmente poder avanzar.

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Mortal Kombat 11 se corona como el mejor título de la serie gracias a su jugabilidad, la personalización minuciosa, el juego en línea sin complicaciones y una historia que es más que sobresaliente para un juego de Peleas.

Hasta ahora su gran Talón de Aquiles es que desbloquear todo es hartante, tardado y aburrido, pero seguramente con parches, actualizaciones y más personajes en forma de DLC, tiene el potencial de ser el Mortal Kombat de nuestros sueños más violentos.