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El éxito de Dragon Ball Super ha sido enorme y por eso es necesaria la comparación.

Dragon Ball Super en estos momentos está en boca de todos por una gran variedad de razones. Primero, estamos esperando una película la cual se estrenará en diciembre, después aparece el diseño de personajes el cual ya generó muchas expectativas.

Esto nos ha llevado a un punto muy importante, comparar la serie directamente con Dragon Ball Z. Tal vez no sea la comparación más correcta, pues son épocas y recursos muy distintos, sin embargo, es necesario establecer los puntos para decir cuál es mejor. Por eso nos vamos a concentrar en la animación, argumento, apartado musical, openings – endings y eventualmente definir al ganador.




Animación

Tanto Dragon Ball Z como Dragon Ball Super son series largas como la cuaresma. Eso se traduce en que la calidad de la animación sea muy irregular. Hay veces que todo se ve sublime, como en una película de Katsuhiro Otomo, pero, también hay ocasiones donde piensas que un grupo de simios zurdos realizaron la animación.

En un inicio, Dragon Ball Super se veía más fea que un auto por debajo. No había manera de defender semejante bodrio. Tuvo que llegar la fase final del arco de Gokú Black para que las cosas se compusieran un poco.  El Torneo de la Fuerza fue algo digno y son pocas las quejas que tenemos en contra de eso.

Dragon Ball Z casi siempre tuvo una calidad regular en su animación. Hubo veces donde los diseños y la acción se veían sublimes. Basta recordar la pelea entre Gokú y Perfect Cell en Cell Game para apreciar lo bien que se animaba en aquel entonces.

Con esto en mente, llegamos a la conclusión que en el departamento de la animación Dragon Ball Z es mucho mejor.

Argumento

Dragon Ball Z es emocionante, sin embargo, su argumento era muy cerrado. Después de Freezer todo se transformó en superar a un rival más fuerte una y otra vez. Ya no hubo una aventura para buscar las Esferas del Dragón o algo por el estilo. Todo se cerró al tema de la fuerza y, tal vez, darle el protagonismo a Gohan para proteger a la Tierra.

Dragon Ball Super sigue con la misma línea pues está totalmente demente. Como ya no existe un rival en la Tierra, termina enfrentando a dioses y seres de otros universos. Ahora, Gokú apenas y logra salir avante de cada situación, incluso, podemos decir que lo terminan ayudando: Bills se hace el dormido, Whiz corrige el problema con Freezer, Hit también se deja derrotar y Zenosama acaba con la fusión de Zamasu. Hay algo distinto en Dragon Ball Super que le da una milimétrica ventaja sobre Dragon Ball Z.

Música

En el tema de la música, Dragon Ball Super y Dragon Ball Z están en un empate técnico pues comparten más o menos el mismo OST. Los arreglos en cada una de las series y el trabajo de la composición son buenos y de ahí no pasan. Tampoco es que sea un apartado memorable como para sorprendernos.

Es un empate técnico.

Openings y Endings

Dragon Ball Super cuenta con una gran variedad de canciones en sus temas de salida. Incluso es fácil caer rendido ante canciones como “Usubeni” de Lacco Tower, “Forever Dreaming” de Czecho no Republic y “Lagrima” de OnePixcel son realmente buenas. Ahora, los Openings son buenos, pero están a años luz de Cha-La Head Cha-La, una de las mejores canciones de todos los tiempos del anime.

Ganador

Sin dar muchas vueltas podemos definir que Dragon Ball Z es mucho mejor serie que Dragon Ball Super por el tema de la animación y sus temas de entrada. Dragon Ball Super solo estira el argumento y cambia un poco más el escenario. A final de cuentas, el problema de Super es que se está distanciando mucho de su manga y eso le quita credibilidad a la serie cuando “Z” solo estaba atascado de fillers.

¿Qué es mejor para ti?