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Yakuza 6: The Song of Life – Reseña

Yakuza 6: The Song of Life

Un entretenido título para cerrar ciclos, darle la bienvenida a los nuevos jugadores y demostrar la importancia que tiene la familia.

Desde la distancia, Yakuza 6: The Song of Life suena muy complicado por varias razones: es la sexta entrega de la serie, el sistema de juego no parece atractivo y la historia prácticamente está contada. Para la buena suerte de los más curiosos, este juego desarrollado por Sega supera estos obstáculos y te introduce a la culminación de una franquicia que tiene más de diez años de existencia.


Sega reconoce que Yakuza es de culto y no llega a una gran cantidad de jugadores por su escenario japonés, sin embargo, no pierde la oportunidad de enseñar a los compradores potenciales todos los detalles de una franquicia emocionante cuya historia está llena de profundidad y valores difíciles de encontrar en esta era de videojuegos.

Yakuza 6: The Song of Life
Hay algo más que pandillas en Yakuza 6

Ahora, eso no quiere decir que Yakuza 6: The Song of Life sea un pretencioso juego donde brilla la paz, pues todo se resuelve a golpes. Incluso las peleas más tontas con pandilleros y bravucones empiezan porque “te vieron” feo. Si a eso añades buenos elementos de progresión, minijuegos y una historia cautivadora, obtienes un título muy entretenido que vale la pena aprovechar por todos sus elementos.

Después de cumplir una dolorosa condena

Yakuza 6: The Song of Life centra su historia en Kazuma Kiryu, mejor conocido como el Dragón de Dojima y el cuarto jefe del Clan Tojo, uno de los grupos Yakuza más grandes en Japón, Esta sexta entrega cuenta cómo el protagonista acaba de cumplir una condena de 3 años para no afectar a sus seres más cercanos y no ser un peligro para los niños del orfanato del cual está encargado.

Esta tal vez no sea una de las noticias más felices para los seguidores de la serie, pues la participación de otros personajes populares como Goro Majima se reduce a momentos muy breves. Ahora, cabe señalar que, gracias a esta decisión, el juego se centra en una sola historia y permite a Kazuma terminar su legado de un modo muy digno.

Por otro lado, Kazuma deberá encontrar y averiguar qué sucedió con Haruka Sawamura, su hija adoptiva. Para lograr su objetivo, el Dragón de Dojima tendrá que viajar a Kamurocho en Tokio y Onomichi en Hiroshima para esclarecer los misterios. El desarrollo de la historia de Yakuza 6: The Song of Life es muy pesado, más por la gran cantidad de cinemáticas y pláticas entre los personajes. Este elemento en particular tal vez sea un poco desalentador pues hay jugadores esperando peleas continuas por las calles japonesas en vez de complicadas charlas entre los personajes del juego.

Ahora, este es el verdadero valor de Yakuza 6: The Song of Life, pues no es un Saints Row o Grand Theft Auto donde la libertad es el único motor para entretener al usuario. La narrativa de Yakuza 6: The Song of Life es elegante, con varios giros en la historia que dejan lecciones de vida a los jugadores. La excelente combinación entre el ritmo de exploración y pláticas es muy balanceada.

Yakuza 6: The Song of Life
Yakuza 6 no es un mundo abierto, pero tiene mucho que ofrecer

Kazuma enfrenta la dura tarea de asumir paternidad, ayudar a todo el que lo necesite y demostrar que puede ser un ciudadano modelo a pesar de su pasado como un miembro importante en la mafia japonesa.

¿Es o no un mundo abierto?

Yakuza 6: The Song of Life te muestra 2 tipos de Japón, el de los lugares coloridos en Tokio donde encuentras enormes edificios llenos de luces con imponentes anuncios y el de las pequeñas provincias donde las casas son pequeñas, las calles estrechas y se respira un ambiente un poco más pueblerino con comercio ambulante y pequeños santuarios. Esto, por desgracia, no representa un mundo abierto tal cual, pues no tienes interacción con todos los lugares. Podrás entrar a tiendas de conveniencia, restaurantes, locales de arcades, bares y casas de empeño, pero tal vez no logres entrar a una farmacia o peluquería. Eso sí, podrás ver máquinas expendedoras por todos lados, para que nunca te quedes con sed, incluso, de la peligrosa. Después de jugar este título de Sega, es probable que crezcan tus ganas por visitar Japón.

Ahora, un escenario amplio como el mostrado en Yakuza 6: The Song of Life se presta para realizar muchas misiones secundarias, las cuales van desde ayudar a una persona a arreglar su relación con su chica, hasta aconsejar a una pequeña muchacha cuyo sueño es transformarse en una idol. A eso debemos añadir la posibilidad de participar en una buena cantidad de minijuegos en los que puedes perder el tiempo durante un buen rato. Este apartado te hará sentir que esta entrega de Yakuza a veces se siente como un viejo cartucho de Famicom pirata con cientos de juegos finos.

Golpea a cuanto pandillero te encuentres en la calle

Yakuza 6: The Song of Life resume su combate a atacar con golpes, patadas y agarres a todos esos enemigos que buscan pleito nada más porque te ven feo. La forma en que realizas estas acciones puede variar, pues habrá ocasiones donde solo será necesario presionar botones a lo loco y otras donde realizarás algunos quick time events para poder derrotar a ese jefe de la mafia que quiere tu cabeza.

El sistema de progresión también es interesante, pues obtienes experiencia después de acabar con bravucones y pequeñas pandillas. Mejorar la resistencia, aprender nuevos movimientos y subir las estadísticas de Kazuma son importantes para que el juego no se vuelva tan complicado, más cuando estás en medio de una Boss Fight y hay muchos esbirros estorbando el paso.

Yakuza 6 The Song of Lige
Hay muchos minijuegos por disfrutar

Por otro lado, las actividades para desarrollar a Kazuma no se resumen a golpear a cuanto maleante tengas frente a ti, también deberás cuidar a un bebé, cantar, armar grupos de protección civil con personajes basados en luchadores de New Japan Pro Wrestling y hasta cantar en un karaoke. Las posibilidades son amplias para experimentar más de cerca Yakuza.

Un nuevo motor gráfico para que la experiencia luzca

Yakuza 6: The Song of Life emplea un nuevo motor gráfico que aprovecha las características de la nueva generación de consolas para entregar una experiencia atractiva. Los personajes, edificios y demás elementos en pantalla cuentan con mucho detalle. Esto sirve para mantenerte más cerca del juego, pues la narrativa brilla más y sientes la necesidad de saber qué sigue después.

La música y la actuación de doblaje también es algo notable, pues hay una clara sincronía entre las voces y los labios de los personajes. Por desgracia, Yakuza 6: The Song of Life no viene en español y eso molestará a muchos jugadores de habla hispana esperando un poco más de Sega y su departamento de localización.

Yakuza 6: The Song of Life
The smartphone es una herramienta para algo más que selfies

Yakuza 6: The Song of Life no es un buen juego para terminar la historia de Kazuma Kiryu y llevar a la serie en otra dirección. No es necesario haber jugado las entregas pasadas pues el juego cuenta con mucha información referente a los títulos previos y resúmenes para ponerte al día con la franquicia y sus spinoffs.

Su apartado visual destaca mucho y tal vez deja mal parado al sistema de juego, el cual también durante muchos lapsos se ve reducido. A pesar de esto, la experiencia es satisfactoria y entregará muchas horas de entretenimiento para aquellos jugadores con ganas de jugar una historia dramática llena de minijuegos.

Calificación: 8.5

 

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  • Narrativa entrañable y entretenida
  • Sistema de combate dinámico y fácil de llevar
  • Un mundo profundo con muchas cosas por realizar
  • Desenlace satisfactorio para el protagonista de la serie

 

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  • Las misiones secundarias deberían enlazarse con la historia
  • El minijuego del creador de clanes se siente forzado
  • Algunos diálogos están mal adaptados e incluso tropicalizados