La temporada 3 de House of the Dragon sigue dejando momentos brutales, y uno de los más importantes ocurre cuando Rhaenyra Targaryen finalmente toma Desembarco del Rey. Después de la Batalla del Gaznate y la muerte de Jacaerys, la reina negra llega a la capital marcada por el dolor, la rabia y la necesidad de demostrar que su reclamo al Trono de Hierro sigue en pie.
En medio de esa toma de poder, aparece una sorpresa inesperada en las mazmorras de la Fortaleza Roja. Un hombre informa a Daemon que Lord Larys Strong dejó un “regalo” para ellos. Ese regalo no es oro, información o una simple trampa política: es Otto Hightower, el padre de Alicent y antiguo Mano del Rey.
También te recomendamos: Witch Hat Atelier confirma su segunda temporada con un arte y añade que “está bien avanzada”
House of the Dragon revela el oscuro regalo de Larys Strong
El “regalo” de Larys en House of the Dragon tiene un enorme peso político. Otto Hightower fue uno de los principales arquitectos de la coronación de Aegon II y, por lo tanto, uno de los responsables directos de que Rhaenyra fuera desplazada del trono tras la muerte de Viserys I.
Encontrarlo encerrado en las celdas cambia el momento por completo. Rhaenyra buscaba a Aegon, el usurpador que todavía representa una amenaza viva para su corona. Pero, al no tenerlo frente a ella, Otto se convierte en el símbolo perfecto del régimen verde que la traicionó.

Daemon entiende de inmediato el valor del hallazgo. Para él, ejecutar a Otto no es solo castigo, sino un mensaje. Si Rhaenyra quiere gobernar, debe mostrar que no va a titubear frente a sus enemigos.
El problema es que la escena de House of the Dragon no se presenta como una victoria gloriosa. Rhaenyra está destruida por la muerte de Jace y claramente afectada por lo que está a punto de hacer. La ejecución de Otto es dolorosa, torpe y sangrienta, lo que refuerza la idea de que la corona tiene un precio terrible.
Después de la muerte de Otto, Daemon también mata a Jasper Wylde, otro aliado clave del bando verde. Así, el ascenso de Rhaenyra al Trono de Hierro queda manchado por sangre desde el primer momento.

El regalo de Larys funciona como una jugada clásica del personaje: silenciosa, calculada y difícil de interpretar por completo. ¿Fue una traición a los verdes, una forma de ganar favor con los negros o simplemente otra pieza en su propio juego? Esa duda hace que Larys siga siendo uno de los personajes más peligrosos de la serie.
Al final, Otto Hightower no solo fue un prisionero. Fue una ofrenda política, una prueba para Rhaenyra y el primer gran cadáver sobre el que se construye su nuevo reinado en Desembarco del Rey.
¿Qué opinas del regalo de Larys en House of the Dragon? ¿Crees que entregar a Otto fue una jugada maestra o una traición demasiado arriesgada?
No te pierdas de esta y otras noticias de House of the Dragon suscribiéndote a nuestro feed de Google News.


