God of War: Sons of Sparta
Overall
-
Mecánicas de juego - 60%60%
-
Historia - 50%50%
-
Música - 80%80%
-
Gráficos - 70%70%
Summary
God of War: Sons of Sparta es un metroidvania con base sólida pero no hace mucho para diferenciarse. Además de que se siente bastante desconectado de la saga, con combate sin mucho impacto y una historia que no cuenta nada nuevo de la extensa mitología de Kratos. Esto junto con varios errores presentes lo hacen sólo recomendable para los fans más acérrimos del antiguo dios de la guerra.
- Genero: Metroidvania
- Plataforma: PS5
- Estreno: 12/02/2026
- Publicador: Sony Interactive Entertainment
- Desarrollador: Mega Cat Studios, Santa Monica Studio
Durante el pasado State of Play, PlayStation sorprendió con el anuncio de God of War: Sons of Sparta. Este representa un regreso a la era griega de Kratos, pero con un cambio notorio al cambiar del género hack n slash a un metroidvania que además nos recuerda a títulos de 16 bits.
Evidentemente esto se aleja bastante de lo que nos tiene acostumbrado Santa Monica Studio con su querida IP, por lo que surgió la duda en muchas personas de si funcionaría este experimento. Ahora que ya lo probamos por nuestra cuenta, aquí te contamos si vale la pena este regreso a la antigua Grecia.
¿De qué trata God of War: Sons of Sparta?
God of War: Sons of Sparta nos cuenta una historia totalmente nueva en la saga de Kratos. Esta nos lleva a su infancia donde junto con su hermano Deimos forma parte de los jóvenes que entrenan para convertirse en los mejores soldados de Esparta. Sin embargo, uno de sus compañeros desaparece.
Kratos y Deimos parten en busca de su amigo, mientras en el camino vemos más de la relación entre ambos, además de cuestionamientos sobre su deber ante Esparta e incluso con los dioses. Es decir que una vez más nos presentan un lado más humano de este antiguo dios de la guerra, similar a lo que vimos en la saga nórdica.

A mi parecer la historia de God of War: Sons of Sparta es uno de sus puntos débiles. Si bien nos deja controlar a Kratos en su juventud, en realidad no se siente como una historia que nos cuente algo nuevo o realmente relevante para toda su mitología. Sin mencionar que se siente bastante diferente a lo que vimos en Ghost of Sparta el cual funcionó como la introducción de Deimos. Principalmente por el tono.
Este spin-off se siente muy diferente. Mientras que los anteriores de la saga griega nos mostraban escenas más dramáticas, este se siente como una aventura de dos hermanos bastante ligera e incluso con mucho humor, lo cual contrasta mucho. En otros títulos los diálogos eran más serios y hasta cierto punto como obras de teatro o literatura, incluso en escenas con niños, mientras que aquí parece que vemos un show de Netflix sobre dos hermanos que hacen bromas e incluso hablan como cualquier joven moderno.
La historia God of War: Sons of Sparta quiere enfocarse en la relación de hermanos, para ver más del lado humano de Kratos, pero siento que lo que rodea a esta no es muy interesante. Incluso la resolución de toda la búsqueda se siente sin consecuencia y anticlimática.
La jugabilidad es la de un metroidvania con un combate que se siente muy de Kratos
Ahora entremos de lleno en la jugabilidad de God of War: Sons of Sparta. Esta es totalmente la de un metroidvania. En control de Kratos, exploramos varias partes cercanas a Esparta en busca de nuestro siguiente objetivo. Con el paso del tiempo y la adquisición de nuevas herramientas podemos regresar a locaciones anteriores para abrir nuevos caminos y encontrar tesoros.
Donde se diferencia un poco esta entrega es en su combate que se siente con el ADN de God of War pero adaptado a un entorno 2D. Kratos se defiende principalmente con una lanza que comienza con simples ataques tanto fuertes como ligeros, pero con el tiempo obtenemos nuevos movimientos. También regresan los parrys de último momento que nos dejan hacer un poderoso contraataque y los esquivos para poner algo de distancia con los enemigos.

Además tenemos diferentes artefactos mágicos bendecidos por los dioses que nos pueden ayudar en combate y también para resolver ciertos acertijos en los escenarios. Hay algunos que ayudan a nuestro protagonista a tener más opciones de movimiento para alcanzar ciertos lugares o moverse con más facilidad por los escenarios.
Si bien sus peleas se sienten muy God of War en su manera de controlarse, también sufren de algo de repetitividad. Aunque hay gran variedad de diseño de enemigos, realmente no hay una invitación para probar todo tu arsenal con ellos. Puedes terminar con cualquiera con el mismo combo de tres golpes con el que inicias el juego, aunque claro que algunos tomarán más tiempo en caer que otros.
Esto también aplica para los jefes, ya que ninguno te invita experimentar o siquiera a usar alguna de las nuevas herramientas que acabas de obtener. Sólo con darles con tu lanza hasta que se termine la barra de vida basta. Incluso no hay impresionantes finishers que hacerles por lo que el combate queda un poco a deber. Sobre todo luego de tantos juegos donde vemos el poder de Kratos y cómo lo libera contra criaturas de gran tamaño.
La progresión busca combinar un poco de ambas eras de God of War
En cuanto a la progresión, hay un intento de combinar ambas eras de God of War en Sons of Sparta. De inicio toma mucho prestado de la trilogía original. Cada que eliminamos a un enemigos obtenemos orbes rojos y también podemos encontrarlos en cofres. Estos pueden utilizarse para aprender nuevas técnicas.
En cuanto a las armas es donde encontramos una progresión más similar a la saga nórdica. Esto debido a que para aumentar el daño de tu lanza o desbloquear ataques especiales debes forjar puntas de la misma, empuñaduras y hasta su base. También tu escudo se puede mejorar de la misma manera. Para ello necesitas materiales que encuentras en tu viaje.

Lamentablemente de nuevo nos encontramos con un fallo de God of War: Ghost of Sparta en esto. Para empezar las mejoras que puedes obtener con orbes rojas realmente son muy pocas, mientras que el mejorar las armas y escudos para obtener poderes especiales y otros movimientos no se siente tan impactante por lo que ya mencioné del combate.
Sin enemigos que te fuercen a querer ser mejor y experimentar, realmente carece de mucho sentido esta progresión. Incluso en mi tiempo de juego me olvidé de gastar orbes rojas o mejorar armas debido a que pude avanzar sin necesidad de ello. Sólo mejoré cuando recordaba y aún así no tuve problemas o mayor reto para continuar.
Hay muchos fallos como Metroidvania
En el aspecto de Metrodivania, God of War: Sons of Sparta también me parece que queda bastante a deber. Uno de sus principales pecados es que en todo momento te muestran exactamente el punto al que tienes que ir, lo cual mata totalmente el sentido de exploración que caracteriza a este género.
La mayoría de este tipo de juegos te da un atisbo de tu siguiente objetivo y tú te pones a explorar para ver si te topas con el lugar a donde tienes que ir. Aquí te lo marcan muy grande y claro e incluso algunas veces ni te dan la opción de ir por tu cuenta, simplemente te llevan mediante una cutscene. Esto también implica que tendrás que hacer todo el recorrido de regreso si es que quieres conseguir algo que dejaste atrás.
Justo el backtracking también se ve afectado por la falta de exactitud en su mapa. Los metroidvanias suelen tener mapas muy exactos donde hasta el más mínimo pixel debe ser explorado para colorear toda esa sección. En God of War: Sons of Sparta al entrar a un cuarto ya está totalmente coloreado.

Eso no es todo el problema, sino que el diseño del mapa carece de exactitud. No hay formas variantes de cada cuarto que muestren plataformas, agujeros, escaleras, paredes. Simplemente en cada uno tienes ya sea un cuadrado o un rectángulo de cierto color y ya está. Tú debes memorizar muy bien si en alguno hay algo especial, ya que incluso los marcadores del propio juego te muestran muy pocas cosas realmente.
Finalmente algo que hace tediosa la exploración en God of War: Sons of Sparta es que tiene algunos lugares que son cuartos dentro de cuartos que además tampoco están marcados en el mapa. Así que buena suerte recordando dónde están, ya que muchos de ellos guardan secretos y tesoros.
Esta inexactitud de los mapas y sus cuartos hacen más tediosa la exploración y a la vez te desalientan de hacerlo. Especialmente por lo que mencioné de que realmente no hay un incentivo para mejorar en el combate y encontrar los distintos materiales o partes de lanza que suelen ser las recompensas de cuartos secretos.
Los gráficos no están mal, pero parece que le hacía falta tiempo en el horno
Si bien en el aspecto de los gráficos hay muchas críticas para este God of War: Sons of Sparta de que parece un juego para celular, yo no lo consideré así. Sí tiene unos gráficos que nos recuerdan a las aventuras de 16 bits, pero me parecen muy bien trabajados. Además de que los usan en escenarios que llegan a ser muy atractivos y bellos.
También en el aspecto de la música me gustó el trabajo que hicieron sus desarrolladores. Igualmente rescatan estos sonidos de juego antiguo, pero con melodías que definitivamente se sienten en casa en el mundo griego de Kratos. Incluso de pronto sigo tarareando la canción del menú principal.

Lamentablemente en el aspecto técnico no se salva de los errores. Especialmente la IA de los enemigos necesitaba más tiempo en el horno, pues parecen incapaces de voltearse para continuar su ataque e incluso muchos se quedaban congelados en pleno combate.
También me encontré con muchos problemas en cuanto a control. Hay un muy notorio retraso entre la presión de un botón y la acción en pantalla. Sin mencionar que una vez, por alguna razón extraña, después de poner pausa el juego dejó de registrar cuando oprimía círculo y por ende no me dejó salir de ese menú. Pensé que era cosa de mi control, pero al salir al menú de mi PS5 vi que el círculo funcionaba perfectamente, así que fue cosa de Sons of Sparta.
Finalmente me tocaron varias escenas donde Deimos aparecía dos veces. Una para hacer las acciones que determinaba la cutscene y otra parecía un clon sombrío que no se movía y simplemente estaba ahí. Definitivamente serán necesarios algunos parches para este juego.
¿Deberías jugar God of War: Sons of Sparta?
God of War: Sons of Sparta tiene algunas buenas ideas, buenos escenarios y hay ocasiones en las que avanzar por su historia mientras combates se siente divertido. Sin embargo, en un género que tan solo el año pasado nos dio a uno de sus mejores expositores, se siente muy inconsecuente e intrascendente. Especialmente por su precio de 30 dólares.
Incluso para los fans de la saga de Kratos me parece muy poco recomendable. Si bien busca emular ciertos aspectos de la saga, también se siente muy desconectado de la misma. Sin combate que emocione o impacte y con una historia que parece un drama adolescente moderno y no una tragedia griega. Sin mencionar que no cuenta nada que no supiéramos ya sobre el dios de la guerra.

Ya ni hablar de sus múltiples errores que sí afectan la experiencia debido a que no sólo son visuales, también de control que pueden hacer que los combates se sientan aún más tediosos. God of War: Sons of Sparta se siente como un experimento que pudo haber dado más, sobre todo para la IP a la que pertenece.
Quizás sólo será una recomendación muy calculada para los fans de los metroidvanias y seguidores de esta saga que quieren tener absolutamente todo de ella. Para todos los demás será mejor esperar a un descuento para poder echarle mano o al menos a que lleguen parches que lo hagan más fluido y divertido de experimentar.
Para más contenido de videojuegos, cine y cultura geek, no olvides seguirnos en Google News
Jugué God of War: Sons of Sparta en PlayStation 5 con un código proporcionado por un representante de Sony Interactive Entertainment en la región.


