South of Midnight
Overall
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Mecánicas de juego - 80%80%
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Historia - 90%90%
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Música - 90%90%
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Gráficos - 60%60%
Summary
South of Midnight es una aventura con una identidad artística muy fuerte, una historia con bastante corazón y un enfoque narrativo que sí logra destacar gracias a su folklore sureño, su música y el crecimiento de Hazel como protagonista. Su gameplay apuesta por la exploración, los combates sencillos y una muy buena cantidad de opciones de accesibilidad, lo que lo vuelve una experiencia fácil de recomendar en ese aspecto. El gran problema está en su versión de Nintendo Switch 2, donde la mala optimización golpea sobre todo a las cinemáticas con fallas de audio, carga tardía de texturas y errores visuales que afectan justo los momentos más importantes del juego. Aun así, detrás de esos problemas técnicos hay una propuesta bastante interesante que merece ser volteada a ver.
- Genero: Acción
- Plataforma: Nintendo Switch 2, PlayStation 5, Xbox Series, Steam
- Estreno: 31/03/2026
- Publicador: Microsoft Studios
- Desarrollador: Compulsion Games
A pesar de que South of Midnight ya había llamado mi atención desde que se reveló, el premio de “Juegos por impacto social” que ganó en The Game Awards 2025 terminó por aumentar todavía más mi curiosidad. La pregunta era sencilla: ¿realmente era tan propositivo en lo narrativo como para llevarse ese reconocimiento?
Lo primero que atrapa de South of Midnight es su propuesta artística. El uso del cel-shaded para resaltar a los personajes, junto con esa animación a fps limitados como decisión creativa, le da una personalidad muy marcada. Pero más allá de eso, mi gran duda era qué tan bien iba a correr todo esto en Nintendo Switch 2, una consola que ha sorprendido bastante por su potencia y por lo que ya ha demostrado con juegos como Resident Evil Requiem.
South of Midnight para Switch 2, punto por punto
Una aventura con magia, folklore y mucho corazón
South of Midnight nos cuenta la historia de Hazel, una joven del sur de Estados Unidos que creció junto a su madre en una zona marginada. Sin embargo, una tragedia la obliga a dejar atrás su vida cotidiana para meterse en una aventura llena de magia, folklore sureño y criaturas nacidas de los mitos de los pantanos, en una mezcla que recuerda mucho al misticismo que solemos asociar con Nueva Orleans.
Aunque el juego ya salió, prefiero ahorrarme spoilers para que disfrutes por tu cuenta esta caída por la madriguera del conejo. Y es que si algo me recordó la aventura de Hazel fue justo eso: Alicia en el País de las Maravillas. No sólo el libro original, sino también esa versión mucho más retorcida que vimos en juegos como American McGee’s Alice —un clásico, si me lo preguntas—. Hay algo muy parecido en esa idea de recorrer un juego lineal con exploración, mientras el mundo de la protagonista se va deformando y personajes o elementos de su vida cotidiana se reconstruyen de formas extrañas dentro de esta fantasía.

South of Midnight tiene un gameplay sencillo, pero con buenas ideas y accesibilidad
Y ya que está sobre la mesa esa comparación, el estilo de juego también va por ahí. Aquí hay exploración, mejoras para tus ataques y habilidades, y un avance bastante guiado. No es un mundo abierto, y el juego deja muy claro por dónde puedes saltar, planear, avanzar o entrar en combate. En cuanto a las peleas, sí son de acción, pero no esperes algo al nivel de Devil May Cry o Bayonetta. Hazel es una protagonista mucho más terrenal y, aunque cuenta con magia y sus agujas para tejer, aquí sí importa medir bien tus ataques, tus movimientos y la esquiva para aprovechar cada enfrentamiento.
Una de las mayores virtudes del juego —y algo que, honestamente, ya debería ser un estándar en la industria desde hace años— son sus opciones de accesibilidad. No sólo hay ajustes de dificultad, también los hay a nivel visual y auditivo, e incluso hay opciones del tipo: “¿Te estresa que te persigan en ciertas escenas? Las quitamos”. Y la verdad es que eso se agradece muchísimo. Sí, habrá quienes quieran experimentar el juego tal cual fue concebido, pero también hay muchísima gente que necesita estas herramientas para poder disfrutar una historia como esta, que definitivamente vale la pena.

Conforme avanzas, el juego no sólo hace crecer a Hazel en términos de jugabilidad, sino también como personaje. Cada nueva historia le da más peso a ella y al mundo que la rodea. Y lo mejor es que cada una de estas historias pega fuerte: son relatos dolorosos, tristes y muy humanos y reales, que a través de ese filtro fantástico terminan retratando las realidades de distintas familias alrededor del pantano.
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Todo se viene abajo con South of Midnight en el mejor momento
Lo más impresionante del juego, pero también lo que más duele cuando falla, es todo su apartado artístico: la narrativa, la actuación de voz, los visuales y, sobre todo, la música.
Sobre todo, en término musical, son sonidos conocidos al sur de Estados Unidos, ¿Recuerdas la películas de “La Princesa y el Sapo”? Toda esa cultura, esos sonidos, con un acento cajún, están reflejados aquí. Uno de los elementos que más me sorprendieron fue que cada historia está acompañada por una canción que retrata toda la tristeza y pesar que acabas de vivir en términos narrativos dentro de sus letras. Todo eso es fantástico. El problema es que todo ese trabajo se ve frenado por una pésima optimización en Nintendo Switch 2.

Durante el gameplay, la experiencia funciona bastante bien. Sí, hay algunos bajones de cuadros por segundo, pero nada que realmente arruine la partida. El problema de verdad está en las cinemáticas, justo donde más debería lucirse el juego. Hay escenas en las que el audio y los efectos sonoros se entrecortan, la carga de texturas y objetos tarda demasiado, y terminas viendo a personajes avanzar en escenarios incompletos mientras la cinemática sigue como si nada. Incluso me tocaron un par de momentos narrativos en los que la imagen se rompió por completo, y eso termina por pegarle durísimo a la experiencia.
Y no, no creo que aquí el problema sea simplemente la potencia de Nintendo Switch 2. Otros títulos ya han dejado claro lo que esta consola puede hacer cuando hay una buena optimización detrás. Ahí están ejemplos como FINAL FANTASY VII Remake, Resident Evil Requiem o Star Wars Outlaws, que dejan bastante claro que el problema aquí no es el hardware, sino el trabajo técnico que hubo —o que faltó— en esta versión.

Y ya para cerrar, quiero hablar del modo portátil de South of Midnight, porque yo soy de esas personas que prácticamente juega todo así, por comodidad, rutina o por el estilo de vida que llevo. Pero en este caso sí sentí que la experiencia se ve afectada. South of Midnight es de esos juegos cuya propuesta artística pide una pantalla más grande, pero además, en portátil hay momentos en los que simplemente no alcanzas a distinguir bien lo necesario para avanzar o explorar con claridad los mapas. Y eso, inevitablemente, termina demeritando la experiencia.
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Jugamos South of Midnight en Nintendo Switch 2 con un código proporcionado por un representante de Xbox en nuestra región.


