En medio de la conversación global sobre IA generativa y derechos de autor, ByteDance habría comenzado a limitar el uso de Seedance 2.0 con filtros más agresivos para bloquear la creación de personajes reconocibles y estilos protegidos, luego de reportes de presión desde Japón por casos de “plagio” o imitaciones demasiado cercanas a obras y estudios ampliamente identificables.
Aunque algunos detalles sobre qué organismo japonés encabezó el reclamo circulan principalmente en reportes de redes y sitios especializados, lo que sí es consistente es el contexto: Seedance 2.0 se volvió tendencia por videos virales que imitaban franquicias y celebridades, y la reacción de la industria fue inmediata. En Estados Unidos, organizaciones y gremios ya habían condenado el modelo por facilitar infracciones, mientras ByteDance respondió que “respeta los derechos de propiedad intelectual” y que está “fortaleciendo salvaguardas” para evitar usos no autorizados de IP y “likeness” (imagen/voz).
¿Qué cambia con los nuevos filtros de Seedance 2.0?
De acuerdo con los reportes más repetidos, el ajuste se nota así:
- Prompts con nombres de personajes “icónicos” ahora podrían disparar mensajes de error por copyright.
- El sistema reforzaría la detección de rostros reales y estéticas protegidas (por ejemplo, estilos reconocibles asociados a grandes marcas o estudios), con bloqueos más rápidos.
- ByteDance habría señalado que los filtros seguirán ajustándose, lo que sugiere una “carrera” entre usuarios que intentan evadir restricciones y la plataforma cerrando brechas.

Este tipo de control no es nuevo en la IA generativa, pero el caso de Seedance 2.0 se siente especialmente relevante por una razón: la herramienta presume generar video y audio sincronizados, facilitando clips “cinemáticos” que pueden acercarse peligrosamente a material comercial si no existen barreras sólidas.
También te recomendamos: Samsung Galaxy S26 Ultra tendrá una función para evitar a los chismosos
Por qué importa (también para la industria del gaming)
Las franquicias de gaming viven de personajes, siluetas, animaciones, música y “look & feel” que son propiedad intelectual. Si modelos como Seedance 2.0 permiten recreaciones demasiado fieles, el impacto puede sentirse en:
- Marketing y trailers falsos que confunden al público.
- Suplantación de celebridades (actores o voces) ligadas a adaptaciones de videojuegos.
- Contenido “fan made” que cruza la línea entre homenaje y uso comercial indebido.
De hecho, el debate ya escaló fuerte en Hollywood: la Motion Picture Association criticó la falta de salvaguardas, y SAG-AFTRA también condenó el uso no autorizado de voces e imagen.
Por ahora, el mensaje es claro: ByteDance está moviéndose hacia un Seedance 2.0 más restringido, empujado por presiones y riesgos legales. Si los filtros alcanzarán para frenar la ola de imitaciones (o solo la harán más creativa) es lo que se definirá en las próximas semanas.
No te pierdas de esta y otras noticias suscribiéndote a nuestro feed de Google News.


