Rusia busca crear su propio competidor de Call of Duty
El gobierno de Rusia reafirmó su intención de desarrollar un videojuego militar capaz de competir con la icónica franquicia de Activision, Call of Duty. Según reportes locales, el Ministerio de Desarrollo Digital ruso está dispuesto a ofrecer financiamiento multimillonario, incentivos fiscales y apoyo técnico a cualquier estudio nacional que acepte el desafío.
La propuesta fue originalmente impulsada por Mijaíl Delyagin, diputado de la Duma Estatal, quien sugirió la creación de un videojuego patriótico que “muestre la verdad desde la perspectiva rusa”. Ahora, la idea comienza a tomar forma con el respaldo oficial del Instituto de Desarrollo de Internet (IRI), organismo que podría aprobar una inversión de hasta 10 mil millones de rublos, equivalente a 128 millones de dólares.
Un proyecto “estratégicamente importante” para Rusia
El Ministerio de Desarrollo Digital confirmó que analizará cualquier solicitud formal de fondos destinada al desarrollo de un shooter militar a gran escala inspirado en Call of Duty. Dichos proyectos serían elegibles para reducciones fiscales, primas de seguros más bajas y exenciones parciales de IVA, como parte de las políticas de estímulo al sector tecnológico y del entretenimiento digital en el país.
El plan no solo busca fortalecer la industria local de videojuegos, sino también contrarrestar lo que Rusia considera una representación negativa de su nación en títulos occidentales. En las últimas semanas, la Duma ha acusado a Call of Duty de promover una visión “rusófoba”, argumentando que la saga retrata constantemente a ciudadanos o fuerzas rusas como villanos.

En respuesta, el hipotético “Call of Duty ruso” buscaría invertir la narrativa, presentando una historia en la que los jugadores podrían enfrentarse a fuerzas estadounidenses, británicas o ucranianas. Algunos funcionarios lo han descrito como un proyecto de “importancia estratégica para la nación”, aunque no está claro si llegaría al mercado internacional.
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El precedente: Rusia ya quiso su propia consola
Esta no es la primera vez que Rusia intenta competir con los gigantes del gaming. En 2024, el presidente Vladimir Putin ordenó a empresas tecnológicas locales desarrollar consolas nacionales capaces de rivalizar con Microsoft, Sony y Nintendo. Sin embargo, el proyecto perdió impulso y no ha mostrado avances significativos desde entonces.
Ahora, con un enfoque en el software, el gobierno ruso busca posicionar a su industria de videojuegos como símbolo de soberanía tecnológica y cultural, un movimiento alineado con la estrategia de independencia digital que el país ha promovido desde 2022.
Desarrollar un título de calidad AAA comparable a Call of Duty es, sin embargo, una tarea titánica. Activision cuenta con décadas de experiencia, equipos internacionales y presupuestos superiores a los 300 millones de dólares por entrega, lo que convierte a esta iniciativa rusa en un reto sin precedentes dentro del país.
¿Podrá Rusia competir con Call of Duty?
Aunque la propuesta tiene respaldo político y financiero, expertos del sector han señalado que ningún estudio ruso cuenta actualmente con la infraestructura, el personal ni la tecnología necesarios para desarrollar un videojuego de esa magnitud sin ayuda externa.
Aun así, el proyecto podría convertirse en una oportunidad para impulsar el talento local y fortalecer el ecosistema de desarrollo en Rusia. Si el gobierno cumple su promesa de apoyo económico, la “versión rusa de Call of Duty” podría marcar un nuevo capítulo en la industria de los videojuegos del país… aunque su éxito global sigue siendo incierto.
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