Reseña: Xbox Series S – Un precio razonable para dar el primer paso a la ‘next gen’

Microsoft apuesta por ofrecer una consola económica con algunas carencias

La división de videojuegos de Microsoft decidió que era una buena idea tener dos ofertas distintas para su ‘Next Gen’. Xbox Series X es descrita como la madre de todas las consolas gracias a los 12 teraflops proporcionados por el GPU AMD RDNA 2.

Tanto poder tiene un costo elevado y con el afán de darle opciones al consumidor, aparece el Xbox Series S, una consola mucho más pequeña, entre comillas – discreta – y con ciertas bondades que la permiten ser parte de la siguiente generación y no un artefacto barato y rezagado.

¿Xbox Series S tiene algo que ofrecerte? ¿Qué te quita y qué aporta? ¿Es una opción loable? Esta y preguntas serán resueltas para que te des una mejor idea de si vale la pena que vayas detrás de esta consola.

Diseño en general del Xbox Series S

Xbox Series S apuesta por un diseño mucho más tradicional ya que está pensada para que la coloques de forma horizontal, aun cuando tiene los acabados suficientes en su costado izquierdo como para sostenerse de manera vertical sin problemas.

Sí, parece una bocina sacada de la década de los ochenta, sin embargo, eso es lo de menos, cuando el Xbox Series S respeta el diseño del Xbox Series X, solo que aquí se sacrifica un lector de discos y un poco de potencia.

Al frente, la consola tiene un puerto USB con un botón que sirve para sincronizar los controles de Xbox One. Detrás hay otros dos puertos USB de alta velocidad que servirán para conectar discos duros externos y otros accesorios.

También tenemos un puerto de salida HDMI 2.1, ethernet, conexión a la corriente eléctrica y la importantísima expansión de almacenamiento que tiene un precio considerablemente alto.

Por dentro del Xbox Series S está la fuente de poder y también una nueva generación de WiFi que aprovechará de un modo más eficiente esos routers que, hasta la fecha, son un dolor de cabeza para el Xbox One y las demás consolas de la actual generación.

Extrañamos el puerto óptico cuyo mayor propósito tiene sacar una mejor calidad de audio, sin embargo, ese HDMI 2.1 pasa más información y por ahí puede llegar ese sonido Dolby Atmos que tanto queremos experimentar en esta nueva generación.

El Xbox Series S ocupa muy poco espacio, es compacto, ligero, incluso transportable, es algo que no te va a estorbar y eso es un punto a favor a considerar porque algo de este tamaño te puede dar mucho en el corto y mediano plazo.

Gráficos y rendimiento

Aquí es donde debes poner más atención de lo que buscas como consumidor. Hasta cierto punto, Xbox Series S comparte el mismo GPU del Xbox Series X, sin embargo, tiene 32 unidades de cómputo menos y una velocidad de proceso ligeramente reducida. Incluso en la RAM tenemos 6 GB menos de DDR6. Todo esto nos da solo 4 Teraflops de poder.

¿Esto debería preocuparte? Realmente no, porque a final de cuentas Xbox Series S tiene la misma arquitectura que Xbox Series X y eso significa que tendrás 4K y todo ese ‘yabara yabara’ que hará que los juegos luzcan con una gran calidad.

Probamos Forza Horizon 4 y el resultado no pudo ser mejor; estabilidad en los fotogramas por segundo, mejores reflejos y calidad en el apartado de la luz. Ya ni se diga que los tiempos de carga se redujeron considerablemente.

Por desgracia, hablamos de un juego optimizado, no es nativo y mucho menos creado para la nueva generación. Esto no quiere decir que no valga la pena jugarlo así, pero si lo tuyo no es la urgencia, tal vezdebes esperar un poco más para dar ese pequeño salto de fe y las ofertas sean lo suficientemente atractivas para ti.

La retrocompatibilidad en estos momentos es la característica que brilla más porque tienes cuatro generaciones de juegos en una sola consola y eso es un importante aliciente para una buena cantidad de fans de Xbox.

Todo esto es aprovechado cabalmente por el ‘quick resume’, la velocidad del almacenamiento interno y las demás bondades que vienen dentro del Xbox Series S.

El único problema al que se enfrentarán los dueños de un Xbox Series S es que, en el mediano plazo, algunos juegos no tengan ciertas características que la versión de Series X sí. Todo dependerá de los desarrolladores, pero, es algo que podría pasar y es no lo debemos perder de vista.

Control

El control del Xbox Series S es idéntico al que viene en el Xbox Series X, solo que es color blanco y tal vez, para el ojo de algunos, mucho más elegante y refrescante.

Los gatillos son una delicia a la hora de jugar Forza, el agarre es bastante bueno, es un control muy cómodo que no te va a dar lata después de varias horas de juego. No olvidemos la vibración que, además de gastar batería, también brinda una sensación distinta a la hora de jugar.

Como lo mencionamos en nuestra reseña de Series X, el nuevo control cuenta con un botón de share que será mucho más eficiente a la hora que quieras compartir esas jugadas épicas o esos fails dignos de verse en tus redes sociales.

Interfaz y servicios que vendrán con Xbox Series S

Microsoft apuesta una vez más por ofrecer una interfaz de usuario unificada a través de todas sus consolas, solo que en Xbox Series S y Xbox Series X tenemos algunas mejoras estéticas y de eficiencia que valen mucho la pena apreciar.

Esta experiencia se extiende a tu teléfono a través de la aplicación nativa de Xbox, la cual puede ayudarte a configurar tu consola a través de pasos muy claros y sencillos, sin la necesidad de ser una opción forzosa.

Es importante que como usuario aproveches esta interacción entre teléfono y consola ya que la conectividad es bárbara ya que controlas desde las características más inverosímiles hasta descargas de juegos que hayas comprado para que llegues a jugarlos a tu casa.

Un detalle adicional que brinda Xbox es que gracias a todo lo que se guarda en la nube, tienes una configuración única, así que la organización o apariencia que tenías en tú Xbox One puede aparecer en tu Xbox Series S sin problema alguno, todo al alcance de un par de elecciones en el menú.

Ahora bien, por su precio, Xbox Series S y Xbox Game Pass Ultimate suenan a la pareja ideal, especialmente porque es una consola 100% digital. Si no vas a comprar juegos y eres fan de las exclusivas de Xbox, ya estás del otro lado, no necesitas más, al menos en el corto y mediano plazo.

Almacenamiento en Xbox Series S

El segundo Talón de Aquiles del Xbox Series S o más bien, otra de las razones por la que tiene un precio tan económico es su almacenamiento. Esta consola es de 500 GB de los cuales solo tienes 364 GB disponibles.

Sí, es mucho espacio para el sistema operativo, sin embargo, es lo que el usuario debe de soportar para que la consola tenga una vida útil que la aleje de otorgar una experiencia de usuario lenta y demás. Ahora, como lo mencionamos, la pareja ideal del Xbox Series S es Xbox Game Pass, así que puedes borrar e instalar juegos sin problemas.

Ahora, sí puedes extender el almacenamiento interno de la consola con las ‘tarjetas propietarias’ que estarán a la venta en lo que resta del año, sin embargo, su valor es muy elevado y tal vez deberías esperar un poco a que exista más competencia entre los fabricantes para poder encontrar un precio mucho más competitivo.

Asimismo, el almacenamiento del Xbox Series S es muy eficiente ya que es el mismo que tiene el Xbox Series X. La inmediatez a la hora de jugar es un elemento clave para que el usuario disfrute más la experiencia y esa es una satisfacción sin igual.

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Ruido y calentamiento

Igual que su hermano mayor, el Xbox Series S no hace ruido a la hora de que estás jugando. Como ya te lo mencionamos, el diseño de la pequeña consola de Microsoft es muy parecido al del Xbox Series X.

El tema de la ventilación también es muy importante, especialmente porque contamos con un ventilador con un diseño acorde de la consola. Dependiendo de la acción, podrá calentarse, pero, nunca a una temperatura alarmante.

¿Por qué se siente? Es muy sencillo, es un área muy grande por donde va a escapar el aire caliente todo el tiempo. Incluso en su estado de apagado/reposo, notarás que irradia una ligera cantidad de calor, la cual no debería preocuparte.

Juegos disponibles

Este ‘tal vez sea el primer problema del Xbox Series S porque no tenemos ninguna exclusiva real para la consola. Sí, son 30 juegos optimizados o ‘nativos’ de la generación de consolas que está por comenzar, sin embargo, la mayoría son experiencias que ya conoces, que tal vez no llamen tu atención o, en su defecto, todavía no salen como Cyberpunk 2077.

Lo que es una realidad es que tendrás a tu alcance una biblioteca de juegos de cuatro generaciones distintas en Xbox, desde la primera consola hasta la última, descartando todo lo que tiene que ver con Kinect. Esto es gracias a la eficiente retrocompatibilidad que ofrece Microsoft. Lo único malo, o lo que podríamos decir es una ligera traba, es que dependes de lo que esté disponible de modo digital.

Una vez más, Xbox Series S es la pareja perfecta de Game Pass, el único problema será el almacenamiento, sin embargo, seguramente te las podrás arreglar sin problemas cuando estés usando este servicio y la nueva consola de Microsoft.

https://www.tierragamer.com/expansion-del-xbox-series-cuesta-casi-lo-mismo-que-un-series-s/

Conclusión

Xbox Series S cuenta con un diseño clásico, que de preferencia deberías tener en horizontal. No cuenta con lector de discos y el almacenamiento interno es limitado, pero la relación con su precio tiene coherencia.

La oferta lanzamientos al inicio de vida del Xbox Series S no es extraordinaria, pero, seguramente habrá algún título en tu radar que quieres jugar desde que fue anunciado.

Por otro lado, es importante recalcar Series S no tiene la misma potencia que su contraparte el Series X. El GPU es ligeramente más lento, tiene menos unidades de cómputo y está muy lejos de tener la misma cantidad de teraflops, pero, la arquitectura es la misma, así que tendrás 4K, trazado de rayos, muchos juegos superando los 60 fotogramas por segundo y estabilidad.

¿Es next gen? ¡Claro! Pero en una opción económica y 100% digital que muchos usuarios podrán aprovechar de sobremanera con Game Pass. Ahora, la respuesta a la pregunta que nos planteamos al principio: ¿Deberías comprarte Xbox Series S?

Es un artefacto eficiente, con un diseño compacto y atractivo – muy a pesar de que parezca una vieja bocina ochentera -. El balance entre bondades y carencias es bastante parejo y obtendrás un objeto cuyo valor es congruente con su precio.

El Xbox Series S es garantía, muy a pesar de que la oferta de juegos es limitada, al igual que su almacenamiento.

A favor

  • Su tamaño y diseños son atractivos
  • El precio es muy económico
  • Misma arquitectura Xbox Series X
  • Excelente mancuerna con Xbox Game Pass

En contra

  • Almacenamiento reducido
  • Menos teraflops
  • En el mediano plazo tal vez sus juegos no tengan las mismas características que Xbox Series X

¿Interesado en comprar un Xbox Series S? Aquí lo puedes preordenar todavía.

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