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Dragon Quest XI: poniendo la J en los JRPG

Dragon Quest XI

Las mecánicas de juego clásica, el diseño de personajes y una épica historia son los ingredientes que mantienen vivo el sabor de Dragon Quest XI el cual, con el paso de los años, se conserva como los buenos vinos.

La llegada de Dragon Quest XI a nuestro continente estaba más que cantada después del destacado lanzamiento que tuvo en Japón hace poco más de un año. Los premios que obtuvo, las ventas y el recibimiento de los fans fueron el pretexto perfecto para localizar y llevar esta entrega a otras partes del mundo. Ahora, si el juego ya está hecho, ¿por qué se han tomado su tiempo para lanzarlo en nuestra región? ¿Cuáles son los planes inmediatos? A través de este especial hablaremos de todos esos cuestionamientos inmediatos que giran alrededor de este JRPG el cual muchos fans esperamos desde hace un buen rato pues nuestro japonés tal vez no da para tanto.

Poniendo la J en los JRPG

Dragon Quest XI es uno de esos juegos que se casa con sus mecánicas sin importar la entrega. Los combates siguen siendo por turnos, la narrativa está por encima de las mecánicas de combate y el diseño de personajes lo sigue haciendo la misma persona pues así siempre ha funcionado. ¿Es una zona de confort? En el papel sí, sin embargo, con cada entrega, la historia mejora y se implementan elementos que enriquecen la experiencia de juego, detalle que los jugadores agradecen, pues son jueces y verdugos a la vez. Como lo mencionamos antes, Dragon Quest XI fue un éxito rotundo en Japón y eso no se puede negar. La cuestión aquí es, cómo un juego de estas dimensiones llamará la atención del público occidental.


Lo primero que debemos señalar recae en que es Dragon Quest no se anda con experimentos ridículos o riesgos innecesarios, es más, si jugaste el primer título de la serie, tendrás una general de cómo se desarrolla una entrega de esta clase pues es un JRPG clásico en toda la extensión de la palabra. ¿A qué nos referimos? En Dragon Quest XI vas a ver diálogos largos y personajes que siempre tienen algo qué decir o aportar a la historia. Si te saltas algo, es probable que te pierdas de alguna clase de elemento importante en la narrativa y todo se vaya al demonio. En los primeros minutos de juego de Dragon Quest XI sucede eso, todos los NPC tienen algo que decirle al héroe, el cual deberá partir del poblado que lo vio crecer para cumplir con su destino.

La tradicional mecánica de juego

Dragon Quest XI mantiene los encuentros con los monstruos y el combate por turnos que ha seguido a la serie desde su nacimiento. Al igual que en Dragon Quest VIII, los encuentros no son al azar, debes toparte con el enemigo y comenzar el combate. Hay Slimes y una gran variedad de criaturas nuevas y clásicas las cuales brillan por su apariencia cómica y, a la vez, tenebrosa. Ahora, hay un par de ajustes importantes en el tema de los combates. El primero está en que puedes evitar las batallas cuando galopas con tu caballo a toda velocidad pues terminas quitando de tu camino a todos esos monstruos. Si vas lento y chocas con ellos, es un hecho que la secuencia de batalla comience. Ahora, ¿qué sucede con la experiencia? Obvio, si no participas en los combates, no obtienes nada, así que deberías considerar luchar de vez en cuando grindear pues así funcionan esta clase de entregas.

Como buen JRPG clásico, compras ropa, la cual le pones a los personajes para que suban sus estadísticas y puedan luchar frente a todos esos letales enemigos dispuestos a acabar contigo y tu party. Ahora, existe la posibilidad que encuentres en cofres varios artículos que termines comprando… Sí, como en cualquier otro JRPG de la vieja escuela. Otro elemento “novedoso”, pero que ya es común en cualquier juego de rol, es el del árbol de habilidades. A través de éste vas desarrollando a los personajes conforme a tus necesidades y estrategia. Esto nos lleva a la necesidad de grindeo y de no saltarte los combates. Desde lejos, parecen mecánicas obsoletas, viejas e innecesarias que ya no caben en un mundo con juegos de acción, sin embargo, Dragon Quest XI es elegante en todos los sentidos y ese es su valor principal.

No hay microtransacciones y sobra el contenido

Dragon Quest XI es enorme. La historia principal, de acuerdo con Square Enix va a durar más de 90 horas. Si a eso añadimos misiones secundarias, tenemos todavía más. Esto lo podríamos interpretar como un juego completo. Añadirle DLC sería bueno, pero también una especie de locura. De seguro dirás que ya le metiste 200 horas a Dark Souls o Final Fantasy XV, sin embargo, esos juegos son propuestas muy distintas y no cuentan con los métodos narrativos de la serie creada por Yuji Horii.

Por otro lado, ya se volvió un ejercicio común usar microtransacciones para acelerar los juegos, en especial para aquellos que no pueden invertir muchas horas. Esto, para la alegría de muchos, no estará en Dragon Quest XI. Tampoco hay loot boxes y cosas así. Así que no hay nada qué temer.

Básicamente debería quedar bien claro que sobra contenido en Dragon Quest XI como para depender de alguna clase de DLC, a menos que llegue mucho después y lo estén planeando en estos momentos.

¿Por qué tanto tiempo?

Dragon Quest XI ya está hecho e, incluso, ya hizo su trabajo en Japón, pues vendió, ganó y obtuvo calificaciones altas, sin embargo, carece de elementos que apelan al mercado occidental. Parte de la tardanza recae en la localización, pues metieron trabajo de doblaje en inglés al juego para hacerlo un poco más amigable para los jugadores de Norteamérica y Europa. Sí, es algo que podríamos considerar tonto, pero el objetivo de un título de esta clase es llegar a la mayor cantidad de personas posibles y no quedar encerrado en un nicho.

Dragon Quest XI también recibirá varios ajustes en la experiencia de juego general como menús de juegos, cámaras en primera persona para sacar fotos y demás. De esa forma, será más mucho más atractivo disfrutar de una historia la cual se cuenta más allá de un solo héroe, se expande en los personajes secundarios y los mismos villanos. Ahora, también debemos añadir la optimización de este título en Steam, pues no va a estar nada más en PS4. ¿Y la versión de 3DS? Square Enix decidió no publicar esa edición en Norteamérica, sin embargo, no descartemos que su salida pueda estar en manos de Nintendo.

Todo este paquete representa a un JRPG en toda la extensión de la palabra. Por eso podemos decir que independiente a series como Persona, Atelier e incluso Final Fantasy, Dragon Quest es el RPG japonés por excelencia.

Todavía falta para el 4 de septiembre, sin embargo, estamos seguros de que la espera valdrá la pena.